El equipo belga robó el balón a falta de 1,6 segundos y a punto estuvo de meterse en la lucha por el oro, pero los árbitros revisaron la canasta de Kim Mestdagh que no era válida.

Sonja Vasic anunció en marzo que tras los Juegos pondría punto final a su carrera. Su último baile, pero como declaró Mondelo tras caer eliminado en cuartos, “cómo baila”. La alero del Uni Girona volvió a echarse a su equipo a la espalda para regresar a una final, seis años después de la última. Allí esperaba ya la de siempre: Francia, a la que Serbia ya tumbó en ese 2015. Las de Garnier son favoritas, pero esta Serbia está demostrando tener más vidas que un gato.

El equipo balcánico tomó ventaja de la mano de Aleksandra Crvendakic, que se fue al banquillo con 13 puntos (sin fallo) en poco más de siete minutos. Su equipo ganaba por once cuando se sentó (19-8), pero Bélgica se metió de nuevo en el partido a a base de triples. El segundo de Hanne Mestdagh puso el 21-17 en el marcador. Meesseman, viéndolo todo desde el banquillo, todavía no había anotado. Y eso que promediaba en este Eurobasket 23,8 puntos.

Serbia siguió llevando la iniciativa en el segundo cuarto hasta que Kim Mestdagh puso la primera ventaja, desde el 0-2 inicial, para Bélgica (29-31). La renta aumentó con otro triple de Allemand (32-36), que se marchó al descanso con 3/4 en tiros de larga distancia. Meesseman, que había salido a pista un poco antes, seguía con el contador a cero.

Los primeros puntos de la ala-pívot de las Mystics llegaron a falta de 2:25 para el final del tercer cuarto. Con ellos, Bélgica se reponía algo del enésimo arreón serbio, porque las de Maljkovic no se rinden nunca. Brooks no tenía el día (1/10 en tiros), pero Vasic tiraba de veteranía para poner el 58-55… y después el 69-65 a falta de 1:07.

Con el marcador muy ajustado, el encuentro entró en la locura de los tiros libres. A ver a quién le fallaba antes el pulso. Brooks puso desde la línea de personal el 74-70, pero Kim Mestdagh colocó a Bélgica a uno con un triple (74-73). Faltaba 1,6 segundos y Serbia tenía la final en su mano, aunque casi se le escapa. Bélgica robó el balón y Kim Mestdagh anotó un tiro de cinco metros, pero fuera de tiempo. La suerte continúa soriendo a Serbia, que forzó una prórroga increíble ante Italia, se fue al tiempo extra con España por un tiro libre fallado de Ouviña y jugará la final por otro lanzamiento ‘sin fortuna’ de Bélgica.

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