Pablo Prigioni habla en el podcast ‘Hola, qué tal’, de Nicolás Laprovittola y Germán Beder sobre la integración del base en la NBA.

La aventura de Facundo Campazzo (30 años y 1,78 metros) en la NBA coge mejor color con cada semana que pasa. Y no ha sido nada fácil. Denver Nuggets ya era un equipo muy bien engrasado cuando el argentino decidió fichar. Finalistas de la Conferencia Oeste con la dupla Jokic-Murray marcando el ritmo, la amplitud de la plantilla era uno de los puntos a favor de la franquicia. Muchas piernas, muchos brazos, mucho espíritu de competición que los llevó a crecer de manera constante en la Liga bajo la tutela de Mike Malone.

Los minutos para el base iban a ser difícil por ese motivo. Al margen del incuestionable Murray, Facu debía luchar por minutos, en su papel de combo 12 con PJ Rozier, Gary Harris y R.J. Hampton. Y eso se notó. De jugar 25 minutos con Minnesota a principios de enero a tan solo 7 a mediados del mes frente a Phoenix. De no saltar a la cancha contra Dallas a más de 30 frente a Washington.

Un balancín que ahora se ha situado en su cénit tras el cierre del mercado con las salidas de Harris y Hampton, y la confianza ciega que ha mantenido sobre él siempre Malone. El ejemplo, los 27 minutos que disfrutó frente a Atlanta en el segundo partido tras el Dealline. Oportunidad sobre la mesa que Campazzo ha trabajado desde el primer día, con una pequeña adaptación de su juego: tiene menos el balón en sus manos, lanza menos que en su gloriosa etapa en el Madrid. No es timidez, es lectura y análisis del entorno que Pablo Prigioni explica así:

“Los entrenadores ven cuando un jugador hace lo correcto”

“Facu llegó más maduro, y está leyendo qué hueco tiene, sobre todo en este inicio. Era un plantel complicado para entrar en la rotación, y a base de presionar todo el campo, hacer alguna que otra jugada inteligente, sacar una falta en ataque, presionar a algún jugador, meter un tiro abierto, dar el pase que tiene que dar… Los entrenadores no son tontos y ven cuando un jugador hace lo correcto en cada posesión, ya sea en ataque como en defensa“, dijo en el podcasta Hola, qué tal, de Nicolás Laprovittola y Germán Beder.

El exbase de la selección argentina, del Madrid y del Baskonia y de la NBA (New York Knicks, Houston Rockets y Los Angeles Clippers) continuó: “Ven cuando alguien juega con el espíritu que juega él, con la intensidad… Es muy difícil no hacerlo jugar. El entrenador tiene mucha presión, piensa ‘tengo que encontrar la manera de hacer jugar a este chico’, porque cada cosa que hace, hace lo correcto. Malone lo destaca constantemente”.

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