“La ejecución, el nivel físico y el mental deben ser mayores que en semifinales. Hay que ser valientes e ir a por ellos”, comentó, por su parte, Jasikevicius.

La gran duda de la previa de la final que mañana jugarán Barça y Anadolus Efes es el estado físico de Nick Calathes. El base “no tiene nada grave” en palabras de Jasikevicius, que no quiso desvelar si estará disponible para el choque: “Es nuestro cerebro, el jugador que lleva al equipo. Que esté disponible o no nos condiciona la preparación y el partido, pero no es ninguna excusa. Tenemos una mentalidad del ‘siguiente hombre’. Si no está jugará un compañero”. Quiso jugar al despiste el técnico del Barça, pues la realidad es que Calathes tiene pocas opciones de jugar. No está descartado, podría jugar infiltrado, pero sus posibilidades son muy reducidas. Ataman, y todo el Efes, no saben sin embargo qué esperar.

Al margen de la situación del griego, la conferencia de prensa previa a la final dejó otros titulares. El primero, que el Barça deberá mejorar mucho si quiere tener opciones ante el Efes: “El oponente de la final es mejor. Probablemente hemos llegado los dos mejores equipos de la Euroliga, así que debemos ser mejores en todo. La ejecución, el nivel físico y el mental deben ser mayores que en semifinales. Hay que encarar la final con la mentalidad correcta, ser valientes e ir a por ellos”, comentó Jasikevicius. Y, sobre todo, la defensa: “Hay que mejorar y mejorar mucho. Contra el Milán solo defendimos bien el último cuarto. Efes, ofensivamente, es mejor incluso que el Milán. Tenemos que ser mucho más físicos y estar mucho más centrados. Tenemos que hacer que no se sientan cómodos”, advirtió el técnico que se atrevió a bromear con el partido de ayer. Dijo que no lo ha vuelto a ver, no ha tenido tiempo, pero que “mejor que no lo haya visto porque nos metieron 29 puntos en un cuarto”.

Además de Jasikevicius el otro protagonista en clave azulgrana fue Pau Gasol. El ala-pívot reconoció que “estoy muy ilusionado con poder disputar la final” y recordó que ya no le queda mucho tiempo sobre una cancha de baloncesto: “No me quedan muchos partidos, espero contribuir, aportar y disfrutar”. Pero no será nada sencillo, pues Anadolu Efes presenta un reto mayúsculo: “Es uno de los mejores equipos de la competición. Los he visto desde la distancia. Son un equipo que juega bien ya que sino no estarían aquí. Jugamos una final y hay que prepararla bien, jugar con disciplina, dureza y confianza”. Pau sabe perfectamente lo que es jugar una final, de NBA pues de Euroliga será la primera vez que la dispute, pero evitó hacer comparaciones: “Cada reto es diferente, son otros protagonistas y otro momento de mi carrera. Esta es una oportunidad especial y quiero disfrutarla”, comentó. Y, como no, se acordó de su amigo Kobe Bryant, fallecido hace poco más de un año: “Espero que nos vea mañana”.

Del lado turco los protagonistas fueron el técnico, Ergin Ataman, y una de sus estrellas, Shane Larkin, quienes se mostraron confiados en poder levantar mañana la Copa, pero conscientes de la dificultad de ganar al Barça: “Las dos semifinales fueron muy duras y ahora nos encontramos en la final. Es la segunda consecutiva para nosotros. Estamos cansados, no hemos tenido tiempo para preparar el partido, pero seguro daremos lo mejor y jugaremos un buen partido”, comentó Ataman. Y no solo eso, sino que vaticinó su final soñado: “Estoy seguro que Larkin será decisivo para ganar el partido”. El americano, sentado a su lado, fue quizás más prudente: “En 2019 fue nuestra primera final, ahora tenemos la experiencia de cómo ganar estos partidos. Será difícil y duro, pero espero que salgamos muy agresivos”, zanjó.

 

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