Excelente playoff del pívot, con 18,5 de valoración en 15:24 en pista (noveno del Barça): “Parece que el Madrid no está, pero siempre está”.

Cuando mañana, 13 de junio, arranque la final de la Liga Endesa, un flamante Madrid-Barcelona al mejor de tres, quedarán menos de dos semanas para que se cumplan 20 años, dos décadas, del cierre de la final de 2001: un 3-0 del Barcelona ante el eterno rival, cerrado en pista contraria y con Pau Gasol como MVP. Después, el de Sant Boi se marchó a la NBA, con 20 años. Ahora tiene 40, cumplirá 41 el 6 de julio, y va a jugar para ganar su tercera ACB (1999, 2001… ¿2021?). Se le escapó la Euroliga, una joya que falta en su palmarés, en la final contra el Efes. Pero puede sumar un título muy valioso antes de afrontar el que sería su gran reto, la gran razón de todo su trabajo para regresar tras una terrible lesión en un pie: los Juegos Olímpicos de Tokio.

Después de colocar el 2-1 contra el Lenovo Tenerife, un rival que estuvo muy lejos en los dos partidos disputados en el Palau Blaugrana, Gasol puso la vista ya en la final. Es lo que hay en este tremendo calendario de final de temporada en el que el Barça va a jugar diez partidos (contando los dos que hay garantizados de final) en 19 días (dos de Final Four de Euroliga y ocho de playoff doméstico): “Estoy muy contento por la victoria pero hay que pensar ya en el Real Madrid. No hay tiempo para descansar”. El pívot sabe que no será fácil, precisamente, por muchos contratiempos físicos que acumulen los de Pablo Laso: “Es un gran equipo, que hay demostrado un espíritu y un carácter increíbles en esta temporada pese a las bajas, los contratiempos, los jugadores que se les han ido… Compiten cada partido, parece que no están y siempre están. Tienen un gran entrenador, grandes jugadores y una gran actitud. Va a ser una final muy dura”.

Pau, desde luego, tiene motivos para estar satisfecho con su rendimiento en este playoff. Está cumpliendo exactamente con el rol ideal para él: pocos minutos, mucho impacto. Y está demostrando que está listo, después de una complicada puesta a punto tras dos años sin jugar, para competir y tener influencia en el juego al más alto nivel. Sus números en las eliminatorias (seis partidos por ahora, tres contra el Joventut y tres contra el Tenerife) son rotundos: 12,3 puntos, 5,5 rebotes y 18,5 de valoración. Y todo en apenas 15:24 en pista por noche, con un +/- medio de +9, un 74% en tiros de dos, un 41,7% en triples y un 90,5% en tiros libres. Mejor aún: desde el 1-1 contra la Penya, en cuatro partidos sus medias han sido de 13,7 puntos, 5,5 rebotes y 21 de valoración. 

Según datos de la ACB, el más valorado por minuto de la historia del playoff. Sus 1,2 de media superan a Arvydas Sabonis y su temporada 1990/91 en el Valladolid (0,97), al Walter Berry del Villalba o a su hermano Marc en el Girona (0,93). Eulis Báez, Felipe Reyes, Boniface N’Dong, Facu Campazzo y Giorgi Shermadini, MVP de la Liga Endesa este año, también están por detrás de este récord del samboyano.

Pau lidera al Barcelona, en este playoff, en valoración y puntos, y está igualado con Mirotic en rebotes. Y todo eso siendo solo el noveno del equipo en minutos en pista. Una excelente señal. En el tercer partido ante el Joventut sumó 14 puntos, 6 rebotes y 22 de valoración en menos de 12 minutos en pista. En el primer partido contra el Lenovo acabó con 11+4 y 2 asistencias en 16:02. En Tenerife fue el mejor de un Barça muy flojo (15+7 y 21 de valoración en 15:42) y en el partido definitivo acabó con 15+5 y 24 créditos en solo 13:33 en pista. Así que, dos décadas después, está listo para pelear por otra Liga.

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