El penúltimo equipo de la Conferencia Oeste volvió a ganar, dos días después, al primero. Horrenda defensa de Rudy Gobert en la jugada decisiva.

Los Wolves son otros con D’Angelo Russell acompañando a su amigo Karl-Anthony Towns. Desde que los dos están juntos y a pleno rendimiento las sensaciones y los resultados son otros. La temporada ya está perdida y hasta cierto punto no les es tan bueno ganar partidos como éste, pero es una llamada de atención. No son tan malos. El mejor equipo de la NBA hasta el momento, los Jazz de Utah, ha sucumbido dos veces en tres días ante los jugadores de Minnesota. Y el otro partido que disputaron ambos también acabó con ese resultado, tomándole la medida al lomo de los de Quin Snyder. Cosas que pasan en una competición impredecible. 

Los Wolves estuvieron a punto de tirarlo todo a la basura en un último cuarto muy malo. El partido fue de altibajos, empezando mejor los Jazz y dando paso a un dominio hercúleo de los locales hasta que se les puso la pantalla en negro al entrar en los minutos decisivos. Ayudó, sin embargo, que uno de los señalados como mejor defensor de la Liga tuviera un error infantil de marcaje en la última jugada local. Rudy Gobert dejó sólo a Russell, que recibió el pase de Rubio en un saque de banda y anotó la canasta ganadora. Conley no acertó en la última acción y la victoria se quedó en Mineápolis.

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