La Selección termina segunda de grupo después de remar todo el partido, pero caer en los últimos minutos (87-95). Abalde y Ricky fallaron dos triples decisivos.

Eslovenia mandó a España al lado oscuro. La Selección terminó segunda de grupo la primera fase después de la derrota (87-92) ante la banda insolente de Doncic, que es líder y que supo agarrarse muy bien al partido pese a que el plan de Scariolo para frenar al crack balcánico funcionó casi a la perfección. España, sin embargo, no tuvo manos para todos los eslovenos (Cancar hizo 22 puntos, Tobey, 16 y Prepelic, 15) y, sobre todo, careció de acierto en los últimos segundos. Abalde falló el triple de la victoria y Ricky, el que podría haber mandado al partido a la prórroga. A la campeona del mundo le toca dureza en el cruce definitivo para las medallas. Y, ojo al detalle, menos descanso que en la primera fase. La Selección sólo tendrá un día de descanso, detalle de importancia en un equipo veterano.

Fue un bellísimo partido de baloncesto. La buena noticia del primer cuarto fue que Luka Doncic cometió tres faltas personales y se fue al banquillo amenazado para el resto del partido. A eso se llegó después de un excelente plan defensivo en el que Víctor Claver llevó la voz cantante. A Claver le había tocado algo parecido en la final de la Euroliga con Micic, aunque esto son palabras mayores. La llave del éxito de la defensa era que Doncic tardase más en pensar cómo deshacerse del nuevo jugador del Valencia Basket que en qué hacer luego con el balón. Scariolo ya había puesto en marcha ese plan al final de la semifinal del Mundial contra Mills. Ese desfase de décimas le empujó a cometer dos faltas en ataque, una a Ricky y otra a Abrines. Eso, más una falta de frustración a Marc. A 48 segundos del descanso, pues, Doncic estaba en el banquillo, pero el partido estaba igualado (22-20), porque donde no llegó el crack de los Mavericks sí lo hizo Cancar, con la ayuda de Prpeelic y Blazic, la guardia de corps de Doncic.

La mala noticia del segundo cuarto es que España hizo tres faltas en un minuto que condicionaron su defensa para el resto del periodo. Además, sucedió una cosa curiosa. La Selección creyó tener parte del trabajo hecho con la tercera de Doncic y le perdió un poco el hilo al partido. De hecho, Eslovenia se puso por primera vez en el marcador (24-26) y para cuando volvió Doncic, la cosa estaba más o menos como cuando se fue (31-28). Al descanso se llegó 44-41, con 11 puntos y 6 asistencias de Ricky, 7 de Llull que no suele fallar en los grandes días, y 7 de Marc, muy puesto en el partido. El recuento de faltas era el siguiente: Abrines tenía tres. Claver y Garuba, dos. Con la diferencia de que el valenciano había jugado 11:12 y el de Azuqueca de Henares, 3:34. España había forzado cuatro pérdidas de Doncic. Más las tres faltas del ex madridista, que se pasa el partido hablando con los árbitros, significaba que el asunto estaba bajo cierto control.

España empezó como un tiro el tercer cuarto. Rudy se inventó dos triples. El primero, después de hacerse el loco en una acción en la que aparentó frenar un contragolpe. El segundo, exactamente de la manera contraria: lanzando nada más llegar. El partido se fue al 55-43. Sekulic lo frenó y Doncic hizo un triple de fenómeno para avisar de que Eslovenia quería seguir en el partido. La diferencia se esfumó con el paso del cuarto, especialmente cuando desapareció la primera línea de España. Al final del tercer cuarto, las cosas estaban básicamente como al final del primero: 70-68.

Al filo de la navaja, el partido lo iban a decidir los grandes. Y el primero que levantó la mano fue Pau Gasol, que se sacó dos triples de la chistera para llevar a España al 82-76 con 6:20 por jugar. Pero Eslovenia se agarró al parqué y Cancar puso por delante a Eslovenia (82-83) a 3:35 del final. Con un detalle. España iba a vivir en bonus los últimos minutos y Eslovenia, con apenas una falta en el casillero. Doncic jugó inteligente y alimentó a los suyos. Un triple de Prepelic y un alley-hoop desde la esquina pusieron por delante a Eslovenia (85-88) ya para siempre. Ricky (18 puntos al final) acercó un punto a España, que luego desaprovechó tres acciones para ponerse por delante. Las dos últimas, dos triples de Abalde y Ricky que se salieron de dentro. España irá al lado oscuro.

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