Las bajas de los de Steve Nash marcaron el Sixers-Nets, a priori el gran duelo del Este. Los Bucks arrasaron a los Wolves todavía sin Giannis.

Del gran partido del Este, Sixers-Nets, se hablaba más ya horas antes del salto inicial por las bajas que por la significación: un cara a cara entre los dos grandes favoritos de la Conferencia (con permiso de los Bucks), que además llegaban empatados en cabeza (17 derrotas cada uno) y con un 1-1 en sus enfrentamientos directos antes de este último duelo. Así que el ganador se llevaba también la ventaja en caso de empate final. Pero lo que tenía que ser un duelo de titanes acabó en debate sobre esos problemas de la regular season para disparar su interés, multiplicados este año por el duro calendario de pandemia. Algo que, en todo caso, aceptaron y aprobaron franquicias y jugadores de la mano de la NBA.

No jugaron Kevin Durant, James Harden, LaMarcus Aldridge, Blake Griffin y algunos secundarios de los Nets. Entre lesiones y gestiones de descansos y recuperaciones, los de Nueva York dejaron claro que el primer puesto de la regular season es una cosa muy relativa. O, como mínimo, no tan importante. Curiosamente, Durant sí había jugado una noche antes, en un partido de mucha menos talla (a priori) en Minneapolis. Dijo Nash que porque quería que el equipo olvidara las malas sensaciones de su abultada derrota contra los Lakers. Con el duelo aguado completamente, el caso es que los Nets perdieron, como estaba cantado (123-117 final)… pero los Sixers acabaron con el ceño fruncido.

Y todo porque, en el último cuarto, los de Doc Rivers se liaron. Lo arrancaron con una ventaja cómoda pero no excelente (94-84), abrieron la brecha que parecía definitiva (112-90)… y casi se buscan un problema gordo cuando se vieron 118-115 a poco más de un minuto del final. Los Sixers tuvieron pulso con los tiros libres para ganar después de tener que recuperar a los titulares (menos a Tobias Harris, con problemas de rodilla) contra unos Nets de suplentes, con Kyrie Irving en el banquillo y Alize Johnson dirigiendo las operaciones. El caso es que es ahora un 38-17 para los Sixers, a los que restan 17 partidos con un calendario complicado, y 37-18 para los Nets, a uno de distancia (y sin el desempate) y con 2,5 sobre el tercero, los Bucks.

Doc Rivers lamentó que su equipo quitara el pie del acelerador demasiado pronto. Y reconoció que les habían hecho sufrir de mala manera los dobles marcajes a Joel Embiid, algo que será un asunto recurrente durante los playoffs porque sigue siendo el gran arma para frenar al camerunés, que suele tener problemas de lectura (una de sus pocas debilidades) en ese tipo de jugadas. Tampoco se pueden sacar grandes conclusiones: Durant no ha jugado ninguno de los tres partidos contra los Sixers y Harden solo uno. Pero, aunque ganaron, en Phildelphia terminaron torcidos: ¿solo un +6 con susto final contra un equipo completamente en cuadro?

Embiid, pese a los esfuerzos de DeAndre Jordan, acabó con 39 puntos y 13 rebotes. Enfrente, Kyrie Irving sumó (pese a su largo descanso final), 37 puntos y 9 asistencias. Con DeAndre (12 puntos, 14 rebotes, 5 asistencias) a buen nivel y puntos de Jeff Green y todo el que podía echar una mano, los Nets aguantaron bien en el partido antes de un roto final del que, además, casi se recuperan. Así que no terminaron de muy mal humor. Los Sixers querrían borrar ese mal final pero aceptan de buen grado la victoria. Ben Simmons acabó con 17 puntos y 9 asistencias, Tobias con 26+5 rebotes y Milton con 15 puntos y 4 asistencias.

TIMBERWOLVES 105-BUCKS 130

El tercero en discordia, los Bucks, recortó al perdedor (los Nets) y se colocó en 34-20 después de una sesión de baño y masaje en Minnesota, donde una noche antes habían arrasado los de Nueva York. En back to back sin Karl-Anthony Towns, ausente por el aniversario de la muerte de su madre, los Wolves (11 derrotas en 15 partidos, 14-42 ahora) fueron un juguete roto (79-106 al final del tercer cuarto) ante un rival que sigue sin Giannis Antetokounmpo por problemas de rodilla (3-3 por ahora sin él) y que después de seis derrotas en nueve partidos ha tenido el placer de encontrarse en el calendario a Orlando Magic y estos Timberwolves en los que Anthony Edwards sumó 24 puntos y D’Angelo Russell solo 15 con 14 tiros. Ricky Rubio no anotó (0/5 en tiros) y Juancho Hernangómez sumó 18 puntos con un 3/4 en triples. En los Bucks, con mucho descanso para los titulares, recital en formato reducido (25 minutos) de Khris Middleton: 27 puntos, 8 rebotes, 7 asistencias.

HORNETS 90-CAVALIERS 103

En un partido de menor trascendencia en el Este, los problemas de los Hornets, en plena plaga de lesiones, se volvieron a hacer evidentes. Sin descanso, en back to back y tras perder in extremis contra los Lakers, el equipo de James Borrego volvió a ser incapaz de anotar con fluidez, esta vez ante unos Cavs que marchan en 20-34 y que, por increíble que parezca, solo están a dos partidos del play in. Así está la Conferencia Este. Los Hornets, a los que las lesiones están estropeando una temporada bonita, quedan (27-27) en el octavo puesto de la Conferencia pese a que esta vez sí jugó Rozier (22+7+8). Pudieron más, con Collin Sexton ausente, los triples de Prince (6/8 para 25 puntos), la dirección de Garland (17 y 7 asistencias) y el trabajo de Allen (15+8) y un clásico como Kevin Love (17+11+4).

 

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