“Si somos doce, hay que mantener el nivel”, dijo después de perder ante Eslovenia. España concedió 34 puntos en la pintura, 17 en segundas oportunidades y 12 tras pérdidas.

“Si somos doce, hay que mantener el nivel”. El mensaje de Marc Gasol en los micrófonos de Eurosport nada más terminar el partido ante Eslovenia esconde una necesidad. Si España quiere ganar a equipos de máximo nivel, y asumiento que sus rotaciones en algunos jugadores ya no pueden ser largas en minutos, el fondo de banquillo tiene dar el máximo en la pista para que el resultado del equipo no se resienta.

El plan de partido de España contra Eslovenia fue bueno. Tanto que estuvo por delante más de 30 minutos y Eslovenia no llegó ni a seis. Pero también hubo fugas de gas. Grietas por las que se perdió la primera plaza. Y los fríos números, a los que se va una vez pasa la tormenta del desenlace final, dicen que España cogió diez rebotes menos que Eslovenia (41-51), permitió 17 puntos en segundas oportunidades, se dejó coger 15 rebotes ofensivos y meter 34 puntos en la pintira (y sólo metió 22). En esos detalles, sin duda, estuvo el partido ante Eslovenia. Para ir tanto tiempo por delante en el marcador, sorprendió que un solo jugador, Alberto Abalde, tuviera un más-menos positivo. Con el resto de jugadores en cancha, España perdió esa faceta del juego. Abrines estuvo en -13.

Se trata de saber qué soluciones busca Scariolo ante Estados Unidos. Un partido menos condicionado por la presencia de figurón como Doncic, que obligó a defender muy arriba a España y a dejar muchos huecos que permitieron que los eslovenos fueran como lobos hacia dentro de la zona. Para atacarla con canastas y con rebotes. Con Estados Unidos, los focos son múltiples: Lillard, Booker, Durant, Middleton. Jugadores capaces de asesinar desde cualquier distancia. El plan de partido será importante. Pero la capacidad de los jugadores para exprimir hasta la última gota de sudor para mantener un nivel alto, como dice Marc, también.

 

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