Los blancos destrozan al Fenerbahçe y se clasifican para el playoff de cuartos por novena temporada seguida. Laprovittola, Causeur y Deck, extraordinarios.

Un Madrid de museo, que hizo recordar al de sus mejores años del Lasismo, tomó Estambul a la carga con la caballería de sus tiradores (19 triples) y una defensa magnífica (67-93). Tavares tuvo problemas, aún arrastra la contusión en la cadera, pero Tyus hizo un buen quite, también Thompkins y Garuba, mientras que Causeur (20 puntos, 5 de 9 de tres) y Deck (19) lo bordaron con Laprovittola en la cima y al timón, imperial: 18 tantos, 10 asistencias y 29 de valoración el base argentino. El héroe inopinado.

El Real acabó así con las cuentas y el sufrimiento de un final de fase regular agónico. Nunca dejó de depender de sí mismo y lo aprovechó sin vacilaciones en la última jornada: fiabilidad blanca y las cábalas para otros. Se cuela de cabeza en el playoff de cuartos por novena temporada seguida, un escalón del que no baja desde 2012. Y ahora será sexto y se medirá al ogro Efes o será quinto y lo hará con el Armani Milán del Messina y el Chacho. ¿De qué depende? Del Barça, de que venza al Bayern este viernes. El triunfo culé le haría escalar a la quinta plaza.

En el día D y la hora H, el Madrid de Laso siempre grita presente. Tuvo una puesta en escena magnífica, la viva imagen del rigor hecha equipo. Con Laprovittola al mando y Tyus de cuatro y luego de cinco sin pasar por el banquillo, porque el que se sentó fue un Tavares limitado por la contusión en la cadera que arrastra desde hace nueve días, el Madrid lo controló todo, juego pausado y pico y pala hasta que abrió brecha. De Colo y Guduric eran neutralizados mientras el Fenerbahçe echaba en falta a Vesely. Al descanso, cero pérdidas, de lastre en esta segunda vuelta de la Euroliga, a virtud. También dominio claro del rebote. Causeur había relevado a Taylor y mantuvo el nivel defensivo y multiplicó el ofensivo, con un contragolpe y tres triples. Thompkins también acertaba desde fuera y la ofensiva viraba al exterior, más triples que intentos de dos, aunque con un acierto magnífico: 10 de 21. El Real encorsetaba a su adversario hasta poner el +20: 15-35. Contestaron los locales con dos triples de un ex del UCAM Murcia, Jarell Eddie, y el empuje de De Colo: 26-38. Lapro se tomó un respiro y Llull entraba en acción mes y medio después de pasar por el quirófano (artroscopia en la rodilla derecha). Atrás, no podía con Guduric, pero le sujetaba con faltas y con el balón… boom, boom, a lo Carroll: 8 puntos en 5 minutos. Abalde hizo el tercer relevo en la dirección (Alocén quedó fuera de la convocatoria) y su equipo aguantó la renta en un pulso algo más movido, aunque todavía sin pérdidas. Las piernas de Lorenzo Brown aupaban al Fener, castigaba como antes Guduric, desde el lado derecho con espacio.

En la reanudación, Tavares cometió muy pronto la tercera, aunque siguió en cancha. El Madrid mantenía el acierto de tres al tiempo que se atascaba en ataque, que no es incompatible. De no extraviar ningún balón a perder siete solo en el tercer periodo. De Colo cargaba con todo, qué jugador, cuánto talento. El Rey del palmarés europeo cogía aire con bocanadas de Laprovittola, Deck (solo descansó 71 segundos, los últimos) y Causeur, los tres magníficos de Laso en el Ulker Sports. Y había tema al inicio del último cuarto: 57-67. Quedaba la última carga visitante, la más brutal, la que hizo saltar al Fenerbahçe por los aires. Un puñetazo en la mesa antológico para tomar Estambul al asalto, a golpe de triples, seis más para 19 en total (de 38), récord blanco. Parcial inicial en último round de 0-12 para acabar con +26. Demostración de fuerza.

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