Hanga, con 17 puntos, y Davies, con 20, sepultaron cualquier opción de los visitantes de pelear por el partido, aunque aguantaron en pie hasta el último acto.

El partido de Casademont Zaragoza bien le valdría para ganar a la mayoría de los rivales de la competición, incluso para ganar a los azulgranas en un día gris, pero no fue suficiente para derrotar a un Barça que es ya uno de los equipos más potentes del continente. Siempre que Zaragoza apretó, el Barça respondió y cuando los visitantes fallaron, los azulgrana no perdonaron. Con un excelente partido de Hanga, sumado a la aportación habitual de Mirtoic, Higgins o Davies, los puntos de Ennis no fueron suficientes para pelear por la victoria.

El primer cuarto del Zaragoza fue más que notable, con unos porcentajes de acierto excelentes, corriendo y castigando al contraataque y moviendo el balón con gran dinamismo en ataque. 26 puntos (18 en los primeros cinco minutos) que sin embargo no le dieron ninguna ventaja. Algo insólito con las cifras que manejó el Zaragoza, pero enfrente estaba el Barça.

Con Calathes y Westermann fuera de la convocatoria, Jasikevicius apostó por Hanga como base titular. Una elección que el húngaro justificó con creces, abusando de una superioridad física aplastante y el habitual acierto en el tiro. Le acompañaron bien las estrellas del equipo, Mirotic y Higgins, pero se echó de menos a los más jóvenes. También a Claver, al que le faltan minutos y rodaje para recuperar su mejor nivel.

No solo el acierto en el tiro tuvo culpa del elevado marcador, sino también las facilidades defensivas. La zona de Zaragoza dejó demasiados huecos en la pintura mientras que al Barça le costó más defender el tiro exterior de los visitantes.

El principal problema para el Zaragoza, y el motivo por el que el Barça se fue al descanso con ventaja, fue que los visitantes empezaron a fallar más tiros, mientras que Jasikevicius dio entrada a Kuric. Cinco puntos seguidos del americano abrieron un hueco por encima de los diez puntos que se encargó de apuntalar un buen Bolmaro (55-44). Cada vez más fino en el tiro, el argentino está en una clara línea ascendente.

Casademont Zaragoza fue capaz de reducir la distancia en el marcador gracias a Ennis, pero también a su excelente contraataque. Cuando pudieron correr no solo hicieron daño al Barça, sino que también desesperaron a Jasikevicius. Paró el partido con los visitantes pisándoles los talones (63-60) pero fueron los últimos gritos que le dirigió a los suyos: el Barça no volvió a sufrir.

Y es que, además de calidad y talento, este Barça tiene también carácter competitivo. Cada vez que Zaragoza se acercó, los azulgranas respondieron. Ya fuera Mirotic, Abrines o Davies, los hombres importantes siempre aparecieron cuando las cosas se complicaron. Y Hanga, el mejor ayer, asumió perfectamente el protagonismo que le otorgó su técnico. El final de partido, ya decidido, lo manejó el Barça con una ventaja cómoda que se incrementó hasta los 19 puntos (107-88).

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