El alero tiene garantizado el anillo, a priori, después de cambiar de bando entre los finalistas de esta temporada. Su deseo es ganarlo en pista con los Suns.

Torrey Craig tiene ya 30 años. Es un alero muy fuerte físicamente, con instinto para rebotear y mucha capacidad defensiva, que se acaba haciendo importante por su trabajo sucio y su músculo. Donde no llega el talento ofensivo, llegan la energía y el cemento. Criado Carolina del Sur, jugó cuatro años en USC Upstate antes de emigrar para hacer carrera (2014-17) en Australia y Nueva Zelanda. Allí, en cuatro equipos distintos, ganó títulos, MVPs y premios de Mejor Defensor. Y se ganó, sobre todo, la invitación de Denver Nuggets para formar parte de su equipo de la Summer League en 2017. De ahí, donde impresionó a los técnicos del equipo de las Rocosas, a un contrato two-way, mucho sudor en la G League (Sioux Falls Skyforce), debut en la NBA el 28 de noviembre de 2017 y finalmente un contrato de dos años y 4 millones de dólares en el verano de 2018. Cuando acabó, los Nuggets le firmaron y luego rescindieron una qualifying offer para hacerle agente llibre restringido por 2,5 millones. Así que Craig firmó con los Bucks en noviembre por 1,6 millones de dólares.

Los Bucks, en el remozado de su rotación para evitar nuevos costalazos en playoffs y rodear de un bloque lo suficientemente fuerte a Giannis Antetokounmpo (que, convencido, renovó), se hicieron con un jugador con capacidad para defender por toda la pista y encargarse de aleros estrella por un contrato mínimo. Un aparente éxito que no tuvo reflejo en la pista: el 18 de marzo fue traspasado a Phoenix Suns por unos 150.000 dólares, el mínimo posible si se quiere cerrar la operación sin dar nada, ni una segunda ronda de draft, a cambio. En los Suns, Monty Williams encontró acomodó en su rotación para Craig, por su valor como defensor y su capacidad para moverse entre el tres y el cuatro y cubrir las necesidades del equipo en cuanto había lesiones o problemas físicos.

Craig, y por eso es uno de los personajes de esta final, ha jugado esta temporada 18 partidos con los Bucks y 32 con los Suns. En total ha promediado 5,5 puntos y 3,9 rebotes, y en playoffs ha participado en los 16 partidos de los de Arizona con una media de más de 12 minutos en pista por noche. Su valor quedó claro en el sexto partido de la final del Oeste, cuando el músculo y la actitud de los Clippers tenía en problemas en la serie a los Suns: jugó más de 31 minutos y puso la dureza necesaria en un triunfo ya definitivo. Ahora luchará por el anillo… que en realidad tiene garantizado. O así debería ser, ya que ha jugado esta temporada en los dos finalistas. Si ganan los Suns, será suyo con todo el derecho. Si se imponen los Bucks, lo normal es que se lo ofrezcan por haber formado parte de la rotación del equipo en el primer tramo de la temporada. Suele ser así, si bien necesitaría la aprobación final de los propietarios de la franquicia de Wisconsin. Craig ha evitado el morbo y se ha limitado a decir que lo que quiere es ganarlo en pista con su actual equipo, Phoenix Suns.

En una situación similar han estado recientemente dos jugadores: Dion Waiters, cortado por los Heat la pasada temporada y en nómina de los Lakers cuando los angelinos se impusieron a los de Florida en la Final de la burbuja, y Anderson Varejao, el caso más sonado. El pívot brasileño dejó el Barcelona en 2004 para jugar con los Cavaliers, donde pasó doce años (2004-16). En febrero de 2016 fue traspasado a los Blazers y cortado. Su destino fue Golden State Warriors, donde se enfrentó al equipo de su vida, los Cavs, en las famosas Finales de la gran remontada (del 3-1 al 3-4). Los Cavaliers le ofrecieron el anillo de campeón pero él lo rechazó. Curiosamente, comenzó la temporada 2016-17 pero fue cortado otra vez en febrero. Los Warriors le ofrecieron el anillo por su contribución en el inicio de temporada, y ene ste caso sí aceptó.

Los Suns quieren aprovechar lo que Craig pueda contar de las interioridades del equipo en el que comenzó la temporada. Curiosamente, ha jugado el duelo de las Finales con las dos camisetas en este curso: el 10 de febrero los Suns ganaron 125-124 en Phoenix y Craig jugó 15 minutos con los Bucks. Después, y hasta su traspaso, enlazó nueve partidos sin jugar de los once siguientes. Ambos equipos se encontraron otra vez, en esa ocasión en Milwaukee, el 19 de abril. Los Suns volvieron a ganar por la mínima (127-128 tras prórroga) y Craig jugó con los de Arizona 14 minutos. Esa será su camiseta ahora contra su exequipo y después de unos playoffs del Oeste en los que tuvo que derrotar, en segunda ronda, a su primera franquicia NBA, los Nuggets que le dieron su gran oportunidad en hace ya cuatro años.

 

Read More